¿Por qué hay tanta gente diagnosticada con TDAH?
Cada vez más personas reciben un diagnóstico de TDAH, sobre todo adultos. Qué cambió, si hay más casos o se detectan mejor y cuándo hay sobrediagnóstico.
Por TDAH Argentina 5 min de lectura
En este artículo
“Ahora todos tienen TDAH.” Es una frase que se escucha seguido, en la mesa familiar, en la escuela y en los comentarios de cualquier video sobre el tema. Y algo de razón tiene: en los últimos años, la cantidad de diagnósticos creció mucho, sobre todo en adultos y en mujeres.
La pregunta de fondo es si hay más personas con TDAH o si ahora se detectan casos que antes pasaban de largo. Los datos permiten responder bastante, aunque no todo.
Qué dicen los estudios sobre cuánta gente tiene TDAH
Las investigaciones que comparan estudios de distintos países estiman que alrededor del 5 % de los chicos y chicas tiene TDAH, y que en adultos la cifra ronda el 2,5 %.
El dato más interesante es otro: una revisión que analizó estudios de tres décadas encontró que, cuando se usan los mismos criterios y métodos, la proporción de personas con TDAH se mantuvo estable. Lo que cambió fue la cantidad de diagnósticos.
En otras palabras: no hay evidencia de que el TDAH sea más frecuente que antes. Lo que aumentó es cuántas personas llegan a una evaluación y reciben el diagnóstico.
Por qué aumentaron los diagnósticos
Hay varias razones, y la mayoría son buenas noticias.
Se empezó a buscar en adultos
Durante mucho tiempo se pensó que el TDAH era “cosa de chicos” y que se iba con la edad. Hoy se sabe que en muchas personas sigue en la adultez. Eso abrió la puerta a miles de diagnósticos de gente de 30, 40 o 50 años que nunca había sido evaluada. Si te pasó, te puede servir leer TDAH en adultos: el camino hacia el diagnóstico.
Se dejó de buscar solo en varones inquietos
El estereotipo del nene que no para quieto dejó afuera a muchas chicas con la presentación inatenta, más silenciosa. Hoy se detectan más, aunque muchas veces tarde. Lo explicamos en TDAH en mujeres: por qué se diagnostica tan tarde.
Cambiaron los criterios en 2013
La quinta edición del manual diagnóstico de la Asociación Americana de Psiquiatría (DSM-5), publicada en 2013, hizo cambios importantes:
- Los síntomas tienen que aparecer antes de los 12 años. Antes el límite era de 7.
- En personas de 17 años o más alcanzan 5 síntomas de una de las áreas, en vez de 6.
- Se puede diagnosticar TDAH junto con autismo, algo que antes no estaba permitido.
Estos cambios buscaban reflejar mejor cómo se presenta el TDAH en la vida real, sobre todo en adultos. Como efecto, más personas cumplen los criterios.
Hay más información y menos estigma
Hoy se habla del tema en medios, escuelas y redes. Mucha gente se reconoce, consulta y llega a una evaluación que antes no habría buscado.
Entonces, ¿hay sobrediagnóstico?
En algunos casos, sí. Las investigaciones muestran que el sobrediagnóstico existe, sobre todo en chicos, y que convive con el problema opuesto: personas con TDAH que nunca son evaluadas.
Algunas señales de que el diagnóstico puede estar inflado:
- La edad dentro del grado. Un estudio con datos de más de 400.000 chicos de Estados Unidos encontró que los más chicos de su grado, nacidos justo antes de la fecha de corte de inscripción, tenían más probabilidad de recibir el diagnóstico que sus compañeros casi un año mayores. Una parte de esa “inquietud” era simplemente inmadurez esperable para la edad.
- Evaluaciones apuradas. Un diagnóstico hecho en una sola consulta corta, sin historia de la infancia ni información de otros ámbitos, tiene más chances de equivocarse.
- Síntomas explicados por otra cosa. La ansiedad, la depresión, la falta de sueño o una situación de mucho estrés pueden parecerse al TDAH.
Por eso la discusión útil no es “si hay mucho o poco TDAH”, sino cómo se hacen las evaluaciones.
Las redes sociales y el autodiagnóstico
Los videos sobre TDAH en TikTok, Instagram o YouTube tienen millones de vistas. Ayudan a que mucha gente se reconozca y consulte, pero también tienen un problema: un estudio que analizó los 100 videos más populares sobre TDAH en TikTok encontró que más de la mitad tenía información engañosa.
El riesgo más común es tomar experiencias que tiene casi cualquier persona como prueba de TDAH: perder las llaves, distraerse con el celular o postergar un trámite. Lo que define al TDAH es otra cosa:
- Los síntomas están desde la infancia, aunque nadie los haya notado.
- Aparecen en varios ámbitos: trabajo o estudio, casa, vínculos.
- Generan un impacto real y sostenido en la vida diaria.
- No se explican mejor por otra condición.
Reconocerse en un video puede ser un buen punto de partida. El paso siguiente es una evaluación profesional.
Cómo saber si una evaluación es seria
Una evaluación de TDAH bien hecha suele incluir:
- Una entrevista clínica detallada, con preguntas sobre la infancia.
- Escalas o cuestionarios validados.
- Información de otras personas o fuentes: familia, pareja, boletines escolares.
- La evaluación de otras condiciones que pueden parecerse o coexistir.
- Más de un encuentro.
Si querés llegar preparado, tenemos una guía para tu primera consulta con qué llevar y qué preguntar, y un test de TDAH para adultos que sirve como primera orientación. Para saber a quién consultar con obra social, prepaga o en el sistema público, mirá cómo conseguir un diagnóstico de TDAH en Argentina.
Este contenido es informativo y no reemplaza la consulta con un profesional de la salud.
Fuentes y lecturas recomendadas
- Polanczyk, G. V., et al. (2014). ADHD prevalence estimates across three decades: An updated systematic review and meta-regression analysis. International Journal of Epidemiology, 43(2), 434–442. doi.org/10.1093/ije/dyt261
- Polanczyk, G., et al. (2007). The worldwide prevalence of ADHD: A systematic review and metaregression analysis. American Journal of Psychiatry, 164(6), 942–948. doi.org/10.1176/ajp.2007.164.6.942
- Simon, V., et al. (2009). Prevalence and correlates of adult attention-deficit hyperactivity disorder: Meta-analysis. British Journal of Psychiatry, 194(3), 204–211. doi.org/10.1192/bjp.bp.107.048827
- Kazda, L., et al. (2021). Overdiagnosis of attention-deficit/hyperactivity disorder in children and adolescents: A systematic scoping review. JAMA Network Open, 4(4), e215335. doi.org/10.1001/jamanetworkopen.2021.5335
- Layton, T. J., et al. (2018). Attention deficit–hyperactivity disorder and month of school enrollment. New England Journal of Medicine, 379(22), 2122–2130. doi.org/10.1056/NEJMoa1806828
- Yeung, A., Ng, E., & Abi-Jaoude, E. (2022). TikTok and attention-deficit/hyperactivity disorder: A cross-sectional study of social media content quality. The Canadian Journal of Psychiatry, 67(12), 899–906. doi.org/10.1177/07067437221082854
- American Psychiatric Association. (2013). Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders (5.ª ed.). Arlington, VA: American Psychiatric Publishing.
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